Príncipe y Princesa

El Príncipe comenzó un poco vergonzoso, pero poco a poco… se le fue iluminando la mirada.

En cuanto apareció su hermana... ¡comenzó la juerga!
El peluche de la casa también quería su foto, aunque estaba recién despierto.
Con su vestido rojo y esos ojos verdes... lo reconozco, me enamoró!
Y de pronto... apareció el "Hada del bosque"